Logré sobreponerme gracias a la acción humanitaria de Cruz Roja

Bárbara Zamora, vive en Valparaíso, Chile. Tiene tres hijos y un esposo que la complace en todo. Reconoce que es muy exigente con su marido, a quien siempre le pedía que su casa fuera la más hermosa. Constantemente vivía pensando cómo podía lograr que se viera cada vez mejor. Cuando se presentaba una tendencia en el mercado en materia de pinturas, cerámicos o algún estilo de papel mural innovador para su vivienda, ella hacía todos los esfuerzos para estar a la moda.

El incendio que se desató en la población de Valparaíso, en abril de 2014 le provocó una profunda crisis emocional. Lo que habían construido con tanto sacrificio y que se afanaban por mejorar cada vez que el bolsillo se los permitía, ya no existía. Todo quedó convertido en escombros. Su situación se repetía también en las vidas de seis parientes cercanos que corrieron la misma suerte.

“En estas difíciles circunstancias, decidimos empezar de nuevo. Juntamos lo que pudimos y levantamos esta pequeña casa de paneles, unos pocos metros más arriba que la anterior. Es pequeña, pero lo suficientemente abrigadora para pasar el invierno. No teníamos nada, pero milagrosamente los voluntarios de Cruz Roja nos apoyaron con frazadas, kits de higiene y cocina, alimentos y lo más importante para mí, apoyo emocional para toda mi familia”, afirmó Bárbara.

Cómo incrementar la capacidad de respuesta para atender a personas como Bárbara, a la hora de que ocurre un desastre o emergencia, es parte d elas discusiones que se están desarrollando en Houston, Texas, en el marco de la Conferencia Interamericana de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. #IAC2015